Soy una neonata en este mundillo del Twitter. Leí que fue creado para informar. Que en realidad no era una red social. Y después de unos meses metida en ese nuevo mundo veo que, aquello es el “todo a cien” de la nueva era.

 

Sí, como herramienta para estar al día es genial. Siempre que sigas a medios de comunicación. Las noticias corren como la pólvora, te mantienes informado al instante, y esa información te llega desde todas partes del mundo. En ese sentido, Twitter es una soberbia herramienta.

Como red social, sinceramente, veo que cojea. Hay un follón de padre y muy señor mío. Nunca me he tomado ninguna plataforma como el camino para hacer amigos (blogs, foros, Twitter, facebook...). Las veo útiles e incluso necesarias para comunicarse y punto. Otra historia muy diferente es que, como ocurre en otros Lares; la gente se caiga bien, se produzca una quedada y resurja la amistad. Eso ya es otra película. Puede salir bien o no. El “face to face” seguirá imperando, muy por encima de cualquier plataforma cibernética.

He leído a algunos “viejos” twitteros decir que, "Antes Twitter estaba mejor (hace cinco años desde su apertura), pero desde que han entrado los “famosos” aquello se ha convertido en una merienda de negros". No lo sé, puede que lleven razón. O puede que no. Cada cual lo verá de una manera distinta.

Lo que sí he observado – y aquí va mi “molestia”- Es que hay muchos famosos creyéndose los reyes del mambo. Promocionándose por una causa u otra. Y los demás, los “anónimos” apoyándoles (Retwitteandoles, comentándoles, siguiendo los enlaces a sus webs, etc...) en cambio, algunos de esos “famosos” solo siguen a profesionales como ellos, gente interesante, como ellos, hablando entre ellos; tratando, aunque sea inconscientemente, a esos amigos twitteros (como se les llama) como un simple instrumento para manejar a su antojo. Y no, eso no es así, por una sencilla razón. Esas personas también necesitan “de”, no están solo “para”

Mucha gente, aprovecha seguir a los “famosos” para promocionar también sus blogs, sus dotes artísticas (fotografía, música, moda, pintura, escritura...) Y les tienen que pedir por favor, que les RT (retwitteen) para darlo a conocer porque, evidentemente, los “famosos” se piensan que son los únicos con derecho a ser escuchados y ni siquiera saben a qué se dedican, ya que no les siguen como los anónimos hacen con ellos.

Por otra parte, no deja de ser un “toma y dacaFamosos: Yo quiero seguidores para promocionarme. Anónimos: Yo sigo a los famosos para pedirles algún favor. Entiendo que seguir a 30.000 personas tiene que ser una auténtica locura, pero el que algo quiere, algo le cuesta.

No obstante, en esta vida ya sabemos que hay de todo y, afortunadamente, hay gente famosa, popular o conocida, que sí es capaz de seguir a quien le sigue. Y otros que entran una vez por semana para charlar con esos “amigos” durante tres horas. Sin duda, esta gente sí merece la pena. Entienden qué es y cómo va el sistema. Respetan y se dan a respetar. Y algo tan sencillo como PIDEN y DAN. Unos de una manera sutil. Otros con todo el descaro del mundo. Pero mientras exista esa simetría, el Twitter puede beneficiar a muchos, y no solo a unos pocos egocéntricos.

Algunos hablaban de la educación en Twitter. Lo escrito más arriba, es educación también. Educación, respeto y solidaridad, porque fuera de Twitter cada uno somos mundos distintos. Pero en Twiter, todos somos iguales, todos buscamos algo. Todos tenemos los mismos derechos y deberes. El derecho de ser escuchados y el deber de escuchar.