La historia es así: Niña menor de edad (16 años), su novio (20 años), ambos se quieren, ambos tomaron sus precauciones; pero como suele pasar a veces, el anticonceptivo falla, y es entonces cuando toda esa felicidad, todos esos planes, ilusiones y ante todo libertad, se va a pique.

Tanto la chica como su novio no quieren tener ese futuro bebé, dado que no se encuentran preparados para tanto compromiso ni con los medios (trabajo, piso...), para sacarlo adelante. Hasta ahí ambos lo tienen claro. Los padres (no creyentes por cierto) de ambos jóvenes se reúnen y deciden que lo mejor es abortar.

Pocos días después se acercan a la clínica abortiva y les explican cómo y de qué manera se lleva a cabo el proceso. Resurge el primer problema: "Anestesia general". En ese momento los padres de la chica echan marcha atrás, ya no se aborta no sea que se quede tonta con la anestesia. Lo que ocurre es que, también está la anestesia local, pero una de dos, o no han sido informados, o no les conviene, no lo sé. Según ellos (los padres de la muchacha) solo les han dicho que únicamente tiene que ser con anestesia general (embarazada de 8 semanas).
A todo esto, el muchacho sigue en sus trece de que lo mejor es abortar pero evidentemente, como quiere a la chica, no le desea ningún mal y lo que ella diga se hará, eso sí, también la avisa de los riesgos que conlleva un embarazo y posterior parto. Algo, por otra parte, que debería de ser tarea de la madre de la chica.

Un día, la chica se encuentra mal, dice que ha sangrado un poco (en algunas embarazadas es normal, en otros caso no lo es). Van de nuevo el novio y la madre a urgencias. Allí proceden a efectuarle una serie de exploraciones y analíticas. El resultado: Riesgo de aborto.

Ahora a la chica le entra el miedo, ha visto a embarazadas pasarlo mal y decide que lo mejor es abortar. Y es en este momento cuando la madre echa la culpa de todo al novio de la hija, haciéndola creer a la chica que su compañero le ha estado comiendo el tarro y que cuando aborte la abandonará. El chico y ella se siguen queriendo muchísimo y apoyándose el uno en la otra.

La muchacha tiene claro lo que hacer, su novio también, pero ahora en la clínica les piden el DNI de la madre (¿No había solucionado esto el Zapatero para que lo hiciesen libremente sin permiso de los padres?...).

Pues bien es ahora cuando la madre entra en fuerte discusión con su hija y antes de mandarla a su habitación le suelta una tremenda bofetada (recordemos que está embarazada, amenaza de aborto y que necesita reposo). La muchacha está echa un lío, el novio harto de todo y de todos (menos de ella). Se supone que ya estaba todo medio aclarado, pero no. Los padres insisten en que debe de tener a ese hijo y que ellos se harán cargo del pequeño (sin contar con la otra familia) Y que si decide abortar, que no volverá a bajar a la calle y directamente dejará de ver a su novio.

Mi comentario:
Bonita manera de ayudar a una hija que está pasando el momento más bello, o más terrible dependiendo de las circunstancias, no explicándole pros y contras de esta situación y, actuando de una manera egoísta tomando decisiones (bajo amenazas) que en realidad a ellos no les corresponden ¿Quién va a estar nueve meses padeciendo? La hija, que se lo digan a esa madre; y nueve meses si todo va bien, claro.