RELATO:¿ESTÁS SEGURO DE ENCONTRARTE SOLO?
AVISO IMPORTANTE: Toda aquella persona que padezca del corazón o sea muy sensible a este tipo de historias de terror, ruego se abstenga de leerla. Y recordad, la que avisa no es traidora. Si alguien decide seguir leyendo, será sólo y exclusivamente bajo su responsabilidad. Avisados estáis. (Es broma, no es para tanto)

Una línea finísima separa la cordura, de la locura. La mente, esa gran desconocida, puede jugarnos malas pasadas.
Esta noche va a ser diferente. Esta noche, alguien, puede percibir cosas que nunca antes había percibido. ¿O sí?. Piénsalo No estamos solos, nunca lo hemos estado. Ni lo estaremos. Es tan sencillo como, estar sentado frente al ordenador, solos, nadie se encuentra a nuestro alrededor. De repente, sentimos frío, un frío extraño, no le damos mayor importancia y seguimos tecleando, o leyendo lo que vemos en pantalla pero, mientras miramos la pantalla, nos ha parecido ver por el rabillo del ojo, pasar a alguien por el pasillo. Sí, una sombra. Estamos solos ¿Cómo puede pasar nadie? Seguimos sin darle importancia, ha podido ser cualquier reflejo, la ventana de un vecino al cerrarla o abrirla. Un efecto óptico. Seguimos fijando nuestra atención en el ordenador. A simple vista no ocurre nada pero, empiezas a sentir un cosquilleo por la espalda, el vello de los brazos se eriza ¿Qué me está pasando? Te preguntarás. Primero siento algo de frío, después me ha parecido ver pasar una sombra y ahora esto…
Seguimos a los nuestro pero ahora, nuestra atención se ha dividido, empezamos a estar más atentos a otro tipo de sensaciones. Y es en ese momento cuando notas un olor distinto en la habitación, huele a perfume, si, es perfume y te es familiar, en seguida viene a tu mente la imagen de un familiar fallecido. Vuelves a ver pasar una sombra por el pasillo. Tu corazón empieza a acelerarse. Sientes calor y notas como el sudor empieza a aflorar en tu piel, en tu frente. Rápidamente pones la mano en tu mejilla, jurarías que has sentido una caricia pero, estás solo, no hay nadie ¿Qué es lo que temes? Un leve sonido se hace notar en tu habitación, no sabes definir lo que es, parece como, como si algo estuviese a punto de caerse de alguna parte, pero sigues sin identificarlo. Miras a todas partes, y lo haces con cierto temor. El olor a perfume ahora se hace más intenso, decides abrir la ventana de golpe para tener algo de aire fresco y también para gritar, sientes ganas de gritar, de pedir ayuda. Pero no lo harás, te tomarían por loco y tú, estás solo, completamente solo y lo sabes. Eso es lo peor, que eres consciente de esa soledad, de esa oscuridad…
El sonido que aún no has sabido definir de qué se trata sigue escuchándose. El frío que están entrando por la ventana te deja helado pero te niegas a cerrarla, no has reparado en el viento. Hace mucho viento y la puerta se ha cerrado de golpe. Te quedas paralizado. Ahora no solo estás solo, sino encerrado en tu propio cuarto. Vuelves la mirada lentamente hacia tu cama, tu corazón empieza a palpitar aún con más fuerza. En el borde de la misma ves la colcha algo descolocada, como si alguien se hubiese sentado sobre ella. Intentas, recordar en si eres tú, el que se ha sentado anteriormente. Te convences a ti mismo de que no, tú no te has sentado allí. Te has levantado de la silla y permaneces pegado a la ventana…Ese olor…Ese sonido… Te están volviendo loco. Tu respiración se hace más costosa, empieza a faltarte el aire cuando de repente sientes una caricia en el pelo. Te vuelves repentinamente echándote la mano a la cabeza. Pero, ¿Aún no te has dado cuenta de que ¡ESTÁS SOLO!? ¡Se acabó! –te dices- . Cierras la ventana con fuerza, apretando la mandíbula, haciéndote el valiente porque tú ES-TÁS SO-LO, no crees en fantasmas, allí no hay nadie más que tú. Te diriges a la puerta de tu cuarto y la abres con la misma furia, atraviesas todo el pasillo dando las luces que encuentras a tu paso, de repente te paras y mientras intentas controlar los latidos de tu corazón y tu aliento, recapacitas. Si no creo en fantasmas ¿Qué hago dando las luces?
Vas hasta la cocina y compruebas que puertas y ventanas estén cerradas. Ahora te diriges a la puerta de entrada de la casa, temes que pueda entrar alguien, vas a echar el cerrojo pero... Alguien ya lo ha hecho por ti. Tú nunca echas la cadena y el cerrojo mucho antes de acostarte… ¿Quién?.... ¿Qué?, sigues intentando recordar, es posible que sí pero…No, no puede ser, ese perfume de nuevo…….ese sonido…ya lo tienes identificado, las llaves que están colgadas se balancean, tú no las has tocado, nadie más ha podido hacerlo porque….¡ESTOY SOLOOO!... ¡SOLO! – te repites una y otra vez-. Pero pronto comprenderás que no es así. Alguien más se encuentra contigo… Un tremendo golpe se deja oir, proviene de tu habitación…Vas girándote lentamente, tu corazón vuelve a palpitar muy rápido, te empieza a faltar el aire de nuevo….Alguien está allí, contigo. Y ahora es cuando ves que… NO ESTÁS SOLO
C.Keing
Este relato está basado en hechos reales.


















el-hombre-sin-ojos dijo
Me has acojonao con que pones al principio,jeje, ya no se si leerla o no, porque soy cagadillo con estas cosas como ya te he dicho . Bueno, supongo la curiosidad podrá conmigo y la leeré, pero al menos que sea de dia,jaja, y no ahora de noche , y ademas solo en casa como estoy ahora.
2 Febrero 2009 | 11:05 PM