Y para no romper la rutina, mis novedades tienen una parte buena y otra menos buena.
Hace unos días recibí una carta de la Comunidad de Madrid, al principio parecían ser unos cursos remunerados pero más tarde, cuando acudí a la entrevista me confirmaron que era ¡un trabajo! No me lo podía creer, después de dos años ¡estoy currando! Eso sí, solo durante cinco meses y medio (¿?¿?....), en un principio eran seis, pero como empezamos algo más tarde pues son cinco y medio. En fin, algo es algo. Y lo mejor de todo esto es que, por fin, y si Dios quiere, no me voy a ver ahogada, ni traumatizada ni deprimida por no poder tener un detalle en estas fiestas (ya sabéis….) con la gente que quiero. Porque lo curioso en mi es que tanto en verano (vacaciones, apartamento o lo que sea) como en Navidad, suelo encontrarme desempleada y sin un céntimo, y eso me toca las narices.
El curro de momento va bien, es algo que nunca he hecho pero gracias a las explicaciones de mis compañeras, a la atención y entusiasmo que le pongo me está resultando por el momento bastante sencillo (y toco madera sin patas por si las moscas). Y no, no tengo abuela XD.
Soy una maniática empedernida y, una de mis “manías”, es levantarme con tiempo de sobra (no me importa madrugar) para ir con la mayor tranquilidad del mundo a trabajar, suelo ir con algún libro y mi música que no me falte. Me meto en algún bar donde huele a churros, porras y café recién hechos, pido mi café y procuro estar siempre cerca de la cristalera para observar al personal. Bueno, eso es un decir, porque con la música me traslado a un lugar lejano y, en ocasiones, me veo tocando la guitarra con el amigo Clapton encima de la torre más alta de cualquier ciudad, por poner un ejemplo. El rollo se me corta cuando me entero de que una compañera tiene el mismo trayecto que yo (silencio…). Para la ida no hay problema, pero para la vuelta… ¡Ay la vuelta! Ni música, ni libro, ni leches en vinagre. Si a eso le añadimos lo poco sociable que soy, y que esta mujer no para de hablar pues…Y no, ella no tiene la culpa, es agradable ¡la borde soy yo! La gente se relaciona, habla de su curro y esas cosas.
La parte negativa. Temas de salud. Aquí no voy a extenderme mucho, primero, porque aún no tengo datos precisos. Y segundo, porque es un tema del que odio hablar y que me hablen (dado lo hipocondríaca que soy me pongo peor). Lo jodido de todo esto es que justo ¡ahora! Cuando empiezo a trabajar he de hacerme pruebas. Una radiografía de un pie que me está dando guerra hace tiempo y…, unos análisis con ecografía incluida (y no es embarazo). Soy optimista y no creo que llegue la sangre al río. Ya iré comentando según me vayan diciendo los doctores. No será una Tesis, solo diré si va bien o regular.

Y esto es todo amigos, por hoy

P.D.: He quitado el gif porque me iba mal la página