Pasaba por allí cuando tu libro cayó al suelo. Me incliné, lo recogí y te lo di.

Pasaba por allí cuando tropezaste y caíste. Te ofrecí mi mano

Pasaba por allí cuando de repente te vi esperando el autobús en la misma parada que yo espero el mío. Bueno, no me importó acompañarte. Después sólo caminaría unos pocos metros hasta mi casa.

Pasaba por allí cuando coincidimos en la misma aula. Pedí cambiarme de clase y ¡tuve suerte!

Pasaba por allí cuando coincidimos en el cine. ¿Recuerdas? Vimos “Love Story”. Siempre he preferido las películas de acción pero…Bueno, tú estabas dos filas delante de mía, con tus amigos y, no te despediste de mí, pero no me importó.

Pasaba por allí cuando te vi esperando en un banco del parque. Hablamos poco. Enseguida vino un amigo tuyo y ambos os alejasteis de mí.

Pasaba por allí cuando te encontré comprando con tu madre, en esos grandes almacenes. El vestido que te probaste me gusto mucho, parecías una princesa.

Pasaba por allí cuando te vi vestida de blanco. Era el día más feliz de tu vida. Aquel muchacho del parque se convertía en tu marido y yo… sonreí.

Pasaba por allí cuando te vi como abrazabas con sumo cuidado la criatura que acababas de tener… Yo no iba mucho más lejos, al edificio de al lado. Una nueva sesión que me dejaría otra vez sin defensas. Pero me dio tiempo a dejarte unas flores, y una carta, ésta que hoy estás leyendo.

Pasaba por allí cuando os vi, a tu madre y tú, hablando con esa carta en la mano…

Hoy, unos meses después, eres tú quien pasa por aquí, y me traes flores