SOY MEDIUM, SI. PERO UNA MEDIUM CUTRE (FINAL)
Bueno, después de todo esto continuaron pasando cosas. Y no se trataba solo de escuchar esos susurros, sentir presencias, sentir ese frío que de repente te recorre la espalda. En mi casa, empezaron a suceder algunas cosas extrañas, pocas a decir verdad pero que nos asustaron lo suficiente.
Voy a recordar dos en especial.
Estando en el salón un mañana escuchamos un fuerte golpe en una de las habitaciones, nos levantamos y vimos como un cuadro de grandes dimensiones se había descolgado solo y había caído al suelo. Nos extrañó que de buenas a primeras ese cuadro se cayese y aún nos extrañamos más cuando vimos que las alcayatas que lo sujetaban no se habían movido del sitio, no había girado, es decir, que para que ese cuadro se cayese así primero habría que descolgarlo alzándolo hacia arriba.
Otro de los momentos digamos, más fuertes fue una tarde. Mi hermana estaba estudiando en el salón, nosotras en la cocina y en el momento que se levantó y vino con nosotras de repente, empezamos a escuchar un sonido extraño, parecían que estaban pasando las hojas de un libro. No, no lo parecía, las estaban pasando. Nos quedamos calladas y nos dirigimos hacia el salón, el sonido estaba allí mismo pero, las hojas del libro, ni se movían.
La verdad es que esa época no fue muy buena para ninguno, pero a pesar de todo no se llevo tan mal, entre otras cosas porque no duró mucho más. Y ahora estoy en duda si fue antes de aquella carta y fallecimiento, o después. Seguramente fuese antes.
Desde aquel momento empecé a interesarme por estos temas, a leer varios libros, escuchar varios programas, hablar con más gente y, en uno de esos libros mencionaban casos como el mío, respiré tranquila, no era la única y eso de alguna manera me alivió.
Sigo diciendo que debo de ser algo masoquista porque después, empezaron las ouijas. Bueno, pro llamarlo de algún modo, ya sabéis que de jóvenes a muchos nos ha dado por ahí (aunque no se trate de ningún juego ni yo lo haya visto como tal jamás). Entonces se empleaban mucho los papelitos con el abecedario escrito, el si y el no. Y un vaso de cristal. Solo voy a contar una, que fue a mi entender la que me pareció más fuerte y que recuerdo con mayor claridad (Así tampoco os aburro demasiado).
Nos encontrábamos un grupo de chicas en la calle, cerca de un colegio que a esas horas estaba cerrado. Allí se dispuso todo, en el suelo. Y una de las chicas dijo que quería hablar con su abuela. Bueno, lo primero que hice, es lo que se suele hacer, preguntar si estaba allí y si era que si que lo demostrase de alguna manera. Si decíamos que volase una hoja de un árbol no sería muy valido, podríamos achacarlo al aire. Entonces pensé en la puerta de hierro que daba al colegio, si estaba tendría que manifestarse con dos golpes en la misma. Bien, pues no tardó mucho, y en pocos minutos se escucharon esos dos golpes.
Algo que nunca se debe de hacer (a parte de jugar a estas cosas) es salir corriendo. Si acudes a una sesión de estas has de estar preparado para cualquier cosas y sino, te quedas en casa viendo “El Tomate”. Y eso es lo que no hicieron dos chicas, quedarse quietas, salieron corriendo en el momento que escuchamos esos dos golpes. Reconozco que yo ya me empecé a poner algo nerviosa, si hay algo que le tengo a este tema es bastante respeto, miedo no, pero respeto si, mucho.
La sesión continúo con las que quedamos, incluida claro la chica que quería comunicarse con su abuela. Ella estaba empeñada en verla. Yo le dije que como mucho oía susurros y ver nunca había visto, pero algo me hizo mirar hacia mi izquierda. Al hacerlo vi como dos haz de humo empezaban a surgir de no sé donde, muy cerca de nosotras, eran finas, pequeñas, pero empezaban a ascender y a hacerse mayores. En ese momento no quise ver más. Se terminó la sesión al no obtener respuesta alguna con ese típico tópico de: “En nombre de Dios se levanta la sesión”.
Años más tarde, conocimos a unos chicos a los que este tema les gustaba bastante y estaban muy informados, incluso uno de ellos tenía unas experiencias alucinantes, y una mala experiencia con la ouija precisamente (La amistad con ellos ha durado toda la vida veintitantos años). Fue gracias a ellos, y al contarle mi experiencia, cuando me informaron de que yo tenía aptitudes mediumnicas. Me dijeron que al ver ese humo (que en realidad no era tal), estuve a punto de ver al espectro… Bueno, pues no sabéis cuanto me alegro de haber retirado la mirada en ese momento.
Bien, estoy intentando resumir bastante para no pasar a otro capítulo. Solo deciros que lo pasé mal, bastante mal. Que esos susurros o voces ya mezcladas, como si de una conversación se tratase y pegadas a mi oído, se me hacía cada vez más insoportables, que empecé a temer por mi salud mental (aunque sabía que no se trataba de locura). Y que me ha costado, pero al final conseguí cerrar mi mente a todo este tema.
Las voces desaparecieron, pero sigo sintiendo esas presencias algunas veces, algo que, repito, sentimos muchos y muchas en algún momento.
Admiro a gente como Paloma Navarrete, que se toman este tema con toda la naturalidad del mundo, Yo, amigos, no estoy ni quiero estar preparada para esto.
Ya contaré más cosas en otro post diferente.
Gracias a todos los que hayáis leído estos testamentos. Y si alguien desea contar alguna experiencia suya puede hacerlo, no me importa la extensión que tenga el texto.
Besos.



















aereon dijo
Yo particularmente he tenido especies de "deja vu", que creo que nos pasan a todos, sin razon y sin sentido.
Una vez mientras jugaba en una calle cercana a la mia, estaba saltando a la comba, y me paré en seco, y dije que se había muerto mi periquito (al que yo queria mucho, y no es broma) y sali corriendo a mi casa, y ahí estaba el pobre, muy tieso.
Cosas así, me han pasado innumerables veces, pero lo he asumido y procuro no pensarlo mucho.
Una vez me cabree muchisimo con una compañera, y solte sapos y culebras, creo que llegue a hecharla un mal de ojo, pero sin saberlo, porque a partir de aquel día, todos los de su alrededor tuvieron muy mala suerte, de verdad que me arrepentí un montón, y desde entonces me tomo todo con mas calma y procuro pensar las cosas antes de decirlas, porque despues te puedes arrepentir.
Pero conozco algun que otro caso peor que lo mio, como el de mi madre, pero debido a su intimidad no lo contaré, y eso si que me hizo llegar a tener miedo, así que espero que eso no me pase.
En fin, que si creo en ello, sin lugar a dudas. Porque en mi familia se ha vivido. Por parte de mi madre y mio, aunque lo mio es muchisimo menor, gracias a dios (o la divinidad que sea).
Un beso ciudadana, y haz lo que yo, procura no comerte mucho la cabeza, porque sino te podrías desquiciar.
9 Octubre 2007 | 05:56 PM