MARLON BRANDO Y "UN TRANVÍA LLAMADO DESEO"
Como ya dije, para mi Brando lo es todo en el cine y son varias la ocasiones en las que hablaré de él y de su trabajo. Y si hablamos de Brando no podemos obviar mencionar su personaje de Stanley Kowalski en la gran obra "Un tranvía llamado Deseo" de Tennessee Williams, la cuál fué adaptada para el cine por Oscar Saul en cuyo guión participó el mismo Williams, y magistralmente dirigida como todos sabemos, por Elia Kazan.
Brando ya había interpretado este personaje (durante dos años creo) en el teatro. Lo mismo le ocurrió a Vivien Leigh, que también había interpretado su personaje de Blanche DuBois en el teatro bajo la dirección de su marido Sir Laurence Oliver (genial actor). Vivien Leigh trató de realizar su interpretación de igual modo a como la había efectuado en la obra teatral. Eso no gustó a Kazan y al resto de los actores, la mayoría de los cuales habían estudiado bajo el "Método Stanislavsky". Esas diferencias no afectaron a la película, y no hubo ningún motivo de enfrentamiento entre nadie. Es más, leí por alguna parte que Brando (él siempre pendiente de causas perdidas) prestó bastante apoyo moral a Leigh, al parecer esta actriz era un tanto, especial.
La historia ya la sabemos la mayoría. La hermana ausente durante muchos años y con un pasado un tanto oscuro, que se presenta en casa de Stella quien está casada con un tipo rudo al que llaman polaco continuamente Stanley (Brando). Éste que no la traga porque han perdido unas tierras y nadie sabe como ha sido. Empieza a investigar el pasado de ella y bueno, a parti de ahí, todo es tensión y broncas, influyendo negativamente en el estado mental de Blanche.
Brando siempre odio este personaje, decia que no se identificaba con Stanley en nada.
Bueno, aqui os dejo un par de escenas . En la primera ya hayun toque de atención por parte de Stanley de que quiten la radio, es más, la quita el mismo (es la escena anterior a ésta).
En la segunda, Stanley acaba de contarle a Stella todo lo que ha averiguado acerca de su hermana Blanche (el suicido de su marido, la relación con uno de sus alumnos no mayor de 16 años, etc.). Es el cumpleaños de Blanche, espera a Mitch (karl Malden), con quien supuestamente se iba a casar, pero Stanley ya le ha contado todo a su amigo y éste, no aparecerá a cenar con ellos. Blanche, está ajena a todo esto, claro.
Sobra decir que la interpetación de todos es soberbia, pero Brando y Leigh llevan todo el peso de la películas. Y por mucho que ahora se quiera volver a interpretar esta gran obra, las comparaciones serán inevitables.
















ARTXIL dijo
Eres una clasicomana del Kopón, para que luego digan algunos que internet, los blogs y todo esto es una mierda.
En los casos de un uso cuerdo de estas herramientas, la documentación que puedes llegar a encontrar, incluso a traves de los motores de busqueda es ilimitada, desde una perspectiva personal de no tener un tiempo tangible para poder llegar a todo.
No es mi fuerte el cine clasico, siempre cambiaba de canal, hasta que ví por primera vez Rebelion a Bordo.
Quizá por ello, al ver en el Eroski, el Acorazado Potemkim por 3 €, lo metiera en el carro junto con los cogollos de Tudela, las anchoas y los pimientos del piquillo.
Buen relato el de las Historias en la Oficina en primera persona, tiene cierto morbo, un poquito de culebrón, cierto suspense y un buen desenlace, sin cortes publicitarios.
Saludos
18 Agosto 2007 | 04:50 PM