Últimamente se habla mucho de la desaparición de Yeremi Vargas pero, no olvidemos que en España hay la friolera de 1200 casos abiertos de menores desaparecidos.

Esta es la declaración de la madre. Observar bien porque, hay algunos matices muy a tener en cuenta.

“El domingo de su desaparición paseó al perro, me compró el pan, comimos y se cambió para irse al centro comercial La Ballena. A las cinco, la esperaba Johnny, un niñito de 14 años, vecino nuestro, con el que ya había salido; ella estaba entusiasmada. No eran novios; Sara nunca tuvo uno. Eso lo sé bien: me contaba sus cosas; siempre hablábamos con claridad. El sábado estuvo en casa, pasando sus contactos a un móvil nuevo que le había regalado su padre. Y el domingo, antes de irse, me dijo: «Mamá, me habían dicho que me darían 100 euros de llamadas gratis, pero no las tengo.» Le dije que el lunes iríamos a reclamar. Teníamos incluso planes para el miércoles: veríamos al papá de una amiga por un viaje que haríamos al sur de la isla, para celebrar allí el cumpleaños de esa niña; yo llevaría a varias de sus amigas en mi furgoneta

A las cuatro y media se marchó con lo puesto, las llaves y el móvil. Una hora después, llamó Johnny a casa: Sara no llegaba y no le cogía el teléfono. Comencé a llamar y tampoco contestaba. A las seis y media desconectaron su móvil: saltaba el buzón de voz. Así hasta hoy, casi nueve meses ya… Al principio la Policía no nos tomó en serio: nos dijeron que a esa edad los niños pasan hasta tres días fuera, de discoteca en discoteca. Sara nunca pisó una. Pese a todo, cogieron la denuncia y, al día siguiente, por la tarde, se volcaron de lleno: la Guardia Civil, la Policía Nacional, la Policía local, Protección Civil. Todos. Aún la buscan, pero, desde el tercer mes, con menos intensidad. En el centro La Ballena, había pancartas grandes con la foto de Sara. Las puso el propio centro. Para las Navidades las quitaron; dijeron que volverían a ponerlas, y no lo hicieron. Pero lo entiendo: la vida, para los demás continúa.
es de raza blanca pero tiene la tez morena. Pelo largo lacio negro, ojos marrones, gafas graduadas con montura metálica pequeña y mide 1,55 metros. Es de complexión fuerte.

El día que desapareció llevaba puesta una falda vaquera corta, una camiseta de tirantes amarilla y bambas plateadas.

Caminaba desde Escaleritas hacia el Centro Comercial La Ballena, donde había quedado con un compañero de su colegio.”